A+ R A-

Reconocimiento institucional a los Carneros de Tigaday

Este  viernes, 9 de marzo, a las 17:00 horas, se llevó a cabo un acto de Reconocimiento Institucional a los “Carneros de Tigaday”, recientemente declarados Bien de Interés Cultural  con la categoría de Conocimiento y Actividades Tradicionales de Ámbito Local en la sede del Cabildo de El Hierro, en Valverde, con la presencia del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; la presidenta del Cabildo de El Hierro, Belén Allende; el alcalde de La Frontera, Miguel Angel Acosta; el alcalde de El Pinar, Juan Miguel Padrón; el primer teniente de alcalde de Valverde, Juan Manuel Casañas, y el consejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Isaac Castellano.

Entre el público, estuvieron otras autoridades insulares y autonómicas y los verdaderos protagonistas del acto: los carneros de Tigaday, cuyo portavoz fue Néstor Padrón, nieto de Benito Padrón.

A su vez, hubo un especial recibimiento en el aforo a Ramón Padrón, Medalla de Oro de Canarias 2017 e hijo de Benito Padrón, a quien se debe la recuperación de esta tradición única en las Islas.

El presidente del Gobierno, en su visita oficial a la isla de El Hierro, quiso reconocer el trabajo y la dedicación de los protagonistas de una de las costumbres más auténticas y únicas dentro de nuestra cultura de carnaval, unida a la tradición pastoril de la isla, posiblemente una de las más antiguas de esta índole en Canarias: Los Carneros de Tigaday.

Fernando Clavijo elogió el trabajo realizado por el Grupo Folclórico Tejeguate y recordó la figura de Benito Padrón, que decidieron conservar esta tradición, al ser conscientes de su valor identitario y de la importancia de su conservación cuando estuvo a punto de perderse. “La gente de aquí decidió conservar la tradición al darse cuenta de su valor y arraigo, de la manera de sentir y de los vínculos con la naturaleza y el paisaje de la Isla, además de por algo único en Canarias”. El presidente, subrayó que esta tradición "se ha mantenido y conservado desde sus orígenes por los herreños, y más concretamente por la gente de Frontera, extendiendo el reconocimiento a los mayores que lo trasmitieron y también a los jóvenes que han tomado el relevo para mantenerla viva”.

El presidente del Gobierno destacó que con su reciente declaración como Bien de Interés Cultural se garantiza para futuras generaciones esta manifestación que escenifica la relación de los antepasados herreños con la naturaleza, “ahora estará más protegida y conservada para el patrimonio cultural herreño y canario.

Por su parte, la presidenta del Cabildo de El Hierro, Belén Allende, declaró que detrás de los Carneros de Tigaday “se esconde este singular ‘rebaño’, personas que hacen su día a día con sus vecinos, que trabajan y luchan por sacar adelante a sus familias, personas que no dudaron en continuar con el legado de Benito Padrón”.

Belén Allende agradeció “la acertada propuesta realizada en su día por el Ayuntamiento de La Frontera, el arduo trabajo realizado en esta Institución que presido a la hora de incoar el expediente y a la diligencia del Gobierno de Canarias, representado hoy aquí por su presidente, Fernando Clavijo, a la hora de otorgar este distintivo que estoy segura permitirá afianzar en el futuro el trabajo emprendido por el añorado Benito Padrón y el grupo Tejeguate y potenciado hoy por estos vecinos de Frontera que cada año no dudan en emular a sus mayores y hacer feliz a todos los que disfrutan del carnaval en Tigaday”, dijo.

“No hay nada más valioso –afirmó la presidenta herreña-que nuestra herencia cultural. El Hierro ha sabido demostrar cómo sus hombres y mujeres son un claro ejemplo de defensa y conservación para el presente y las generaciones futuras de su rico patrimonio. Desde el corazón, desde el ímpetu muchas veces, desde el respeto y la pasión… nuestra gente ha demostrado con creces el orgullo por su tierra y sus tradiciones”.

Por su parte, Néstor Padrón, en representación de los Carneros, recordó que hablar de esta manifestación del carnaval “ es poner en valor la identidad de un pueblo, una isla marcada por una herencia eminentemente pastoril, donde el agua y la emigración han sido sus principales condicionantes”. Afirmó que no se debe simplificar esta representación como una tiznada generalizada a todo aquel que viene a su encuentro y que sus connotaciones históricas se remontan a la antigua Roma.

“Su declaración como BIC –dijo- viene a poner de realce la excepcionalidad para Canarias de esta tradición, pero también la necesidad de fortalecer, aún más si cabe, su protección, evitando su banalización, sobreexplotación y muestra innecesaria. El secreto y la magia con que hasta el momento se ha salvaguardado debe seguir estando presente, evitando personalismos y garantizando la pervivencia de los valores más ancestrales en su escenificación”.
Los carneros, con Néstor Padrón como portavoz, anunciaron que ya se han presentado formalmente los Estatutos de la que va a denominarse “Asociación de Los Carneros de Tigaday”, “un rebaño sin ánimo de lucro que garantizará también la continuidad de representación desde el máximo respeto”.

CARNAVAL

Los Carneros se celebran el domingo y el martes de carnaval en Tigaday, en el municipio de La Frontera.  En la misma, un grupo de personas, por regla general jóvenes del pueblo, corren por las calles enfundados en una vestimenta realizada, al completo, con pieles o zaleas de carneros u ovejas. El “rebaño”, de aspecto grotesco, corretea persiguiendo a cuantos se encuentra en el trayecto. A su aspecto debemos sumarle el hecho del sonido estruendoso que provocan los cascabeles que llevan atados a la cintura. Los Carneros persiguen a la muchedumbre, que huye aterrada. Embisten, empujan, agarran, derriban y topan con sus cuernos, sin hacer daño premeditado a nadie. El que es embestido por el rebaño, queda impregnado del olor nauseabundo que desprenden las pieles curtidas, además de manchados del tizne o betún que recubre el cuerpo de Los Carneros.

No resulta extraño, que se tratase de imitar modelos próximos y encontrase en los líderes de la manada, los carneros, el rol a imitar en diversiones profanas como los carnavales.
La abundancia de la materia prima, zaleas obtenidas de las reses sacrificadas para el sustento, y los cuernos, símbolo de fertilidad profana en una gran cantidad de culturas, pusieron en manos de los más atrevidos el disfraz más perfecto, el más original y sencillo. Los Carneros, y su escenificación, en el seno de los carnavales herreños, no tendrían hoy ningún tipo de sentido si no se hubiese procedido a su recuperación, gracias a Benito Padrón, y a la dedicación de miembros de Tejeguate, entroncado con la juventud de La Frontera.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

                                                                                        Publicidad    

                                       PUBLICIDAD

                        

PUBLICIDAD

 

NO AL PARQUE NACIONAL MARINO

@hierrobimbache